Guillermo del Toro: ¿Por qué nos has abandonado?

Todo iba tan bien. Desde que se anunció que el gran Guillermo del Toro dirigiría la adaptación al cine de El Hobbit que todos los fanáticos nos estábamos sobando las manos. Hasta que un comunicado oficial emitido ayer pisoteó todas nuestras esperanzas.

Lo que se sabía hasta ahora del proyecto es que Del Toro se unía a la patota creativa de la trilogía original (Peter Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens) para hacer ni más ni menos que dos películas. La primera de ellas se basaría en la novela de J.R.R. Tolkien El Hobbit, y la segunda sería una especie de puente narrativo que cubriría los eventos que transcurren en El Hobbit con La Comunidad del Anillo. Además, se sabía que Ian McKellen (Gandalf), Andy Serkis (Gollum) y Hugo Weaving (Elrond) estaban confirmados para las nuevas películas. Y hasta el momento, sólo se especulaba sobre quiénes encarnarían a los personajes más emblemáticos de la historia: el joven Bilbo Baggins y el gran Smaug.

Era el principio de un hito.

¿Se acuerdan del primer tráiler de La Comunidad del Anillo que vieron? Yo sí. Recuerdo perfectamente la emoción, la expectativa, el asombro y la convicción de que esta película sería verdaderamente épica. Durante meses estuvimos atentos a toda la información que se difundía, preparando el viaje, releyendo las novelas, especulando, imaginando, soñando la película que estábamos a punto de ver y que, sabíamos, marcaría un antes y un después para todos los que ya amábamos ese mundo.

Y ahora nos tocaba con El Hobbit. Podíamos sospechar (o desear) que luego del enorme éxito de la trilogía las probabilidades de que se hiciera su precuela eran muy altas. Pero, de pronto, fue cierto. Se haría, a pesar de los conflictos legales entre Peter Jackson y New Line Cinema, y sería dirigida por Guillermo Del Toro, el visionario creador de El laberinto del Fauno. ¿Cómo no pensar en todos esos mundos que él ya había creado y lo que podría hacer en la Tierra Media? ¿Cómo no pensar en sus espeluznantes criaturas -ese monstruo de los ojos en las manos- y en lo que haría con Smaug?

Siguieron mil atados. New Line Cinema se arregló con Peter Jackson, pero siguieron los dramas con Christopher Tolkien (hijo de J.R.R.) por los derechos de la novela. La escritura del guión se atrasó, chuteando el estreno de la primera película para fines del 2010 (con suerte), y se sumaron las primeras polémicas entre director y estudio justo antes de que se diera la luz verde definitiva.

¿Ahora sí estábamos Liz Taylor entonces? Pues no, porque Del Toro no puede comprometer seis años de su vida a este proyecto, y acaba de renunciar a la dirección. El capitán más capacitado de todos deja el buque, y nos deja a todos a la deriva.

Si quieren mi opinión, el único que puede sacarnos de este embrollo es el mismo Peter Jackson. A ponerse las pilitas no más y hacer lo que nació para hacer. Y si no escucha al pueblo, entonces que escuche a Galadriel: Esta tarea te fue encomendada a ti, Peter Jackson. Y si tú no puedes encontrar la forma, nadie lo hará.

© Miss Larry Flim.